Introducción

Cualquiera que haya conducido en latitudes altas o pasos montañosos debe tener en cuenta la posibilidad de nieve, hielo o temperaturas bajo cero. En carreteras cubiertas de hielo y nieve, la fricción es baja y no se puede conducir como si se estuviera sobre asfalto sin pavimentar. Los derrapes y las colisiones son mucho más frecuentes que en buenas condiciones.