San Román de Cameros

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Escudo de San Román

San Román de Cameros es un pueblo de montaña español situado en la zona del Camero Viejo, comarca de Cameros (La Rioja). Se encuentra en el curso medio del río Leza y su principal actividad es la ganadería.

Historia[editar]

El asentamiento es de origen celtíbero, si bien inicialmente se situaba en la parte alta del monte. Su nombre procede de la época de la cristianización, bien en época tardorromana, bien en la visigoda. El primer documento escrito en el que es mencionado data de 1076, y se refiere a la compra de unas casas por Íñigo López, primer señor de Vizcaya.

En 1366, el rey Enrique II de Castilla incluyó San Román en el señorío de Cameros que otorgó a Juan Ramírez de Arellano. El señorío estuvo primero en manos de los condes de Aguilar y luego de los duques de Abrantes, quienes designaban directamente al alcalde del pueblo. El señorío existió hasta 1811, momento en que fue abolido como tantos otros en España.

La Guerra de la Independencia resultó difícil para el pueblo, ya que se le exigía el pago de tributos desde todas las partes implicadas: el Ejército francés, el Gobierno, la Junta Provincial rebelde establecida en Soto en Cameros y las distintas partidas de guerrilleros que pululaban por las montañas. La totalidad de contribuciones satisfechas hizo que la población tardara algunas décadas en recuperarse.

Tras la construcción de la carretera a principios del siglo XX, el pueblo descendió hasta su emplazamiento actual, situado a unos 820 metros de altitud. En esa época, San Román tenía unos 750 habitantes.

Ubicación y accesos[editar]

La fuente de la plaza indica el rigor de algunos inviernos en la montaña

San Román de Cameros se encuentra situado en la comarca de Cameros; concretamente en la zona conocida como el Camero Viejo, en la parte media del valle del río Leza. Su ubicación en el centro del valle y su condición de municipio más poblado le convierten en una capital no oficial del valle. Se asienta sobre la ladera sudoriental de un monte que se yergue sobre tres depresiones: la del Leza, la de su afluente el Santa María y la del barranco del Vallejuelo. Está situado a 820 metros de altura.

Su altitud hace que disponga de un clima a veces duro en el invierno pero muy suave en verano, lo que lo convierte en un agradable y nada masificado destino vacacional. Puesto que está situado en plena Reserva de la biosfera de los valles del Jubera, Leza, Cidacos y Alhama puede ser usado como base para realizar excursiones por este paraje natural.

Desde Logroño, la capital de La Rioja, se accede usando la carretera LR-250, que atraviesa sucesivamente las localidades de Villamediana de Iregua, Ribafrecha, Leza de Río Leza, Soto en Cameros y Terroba. Es un interesante trayecto que permite contemplar el cañón del río Leza, situado entre las poblaciones de Leza y Soto. Existe un servicio de autobuses que hace dos viajes diarios de ida y vuelta entre la estación de Logroño y San Román, pero solo tres días a la semana (martes, jueves y viernes).

Si se viaja desde Soria, hay que atravesar el túnel de Piqueras, que discurre bajo un puerto de montaña bellísimo en otoño, y luego el collado de Sancho Leza, que da acceso al valle. Se atraviesa luego los pueblos de Laguna de Cameros, Cabezón de Cameros y Jalón de Cameros. Por último, si el turista está en el vecino valle del Iregua, en la zona conocida como el Camero Nuevo, cuya principal localidad es Torrecilla en Cameros, se puede llegar a través de la carretera LR-245 que une ambos valles pasando por Muro en Cameros y saliendo a la altura de Jalón.

Arquitectura[editar]

Fuente donada por Diego de Ágreda

El pueblo ha sabido mantener la arquitectura popular a lo largo de los tiempos. Las casas se orientan hacia el Este y el Sur para protegerse del frío. Bastantes de ellas cuentan con cuatro plantas, siendo la inferior de mampostería y la última (solana) de adobe o ladrillo revocado en yeso. Se ha procurado mantener los materiales tradicionales: maderas, herrajes o teja árabe. Y en el suelo de las calles se ha venido conservando el empedrado. Además, existen abundantes ornamentos vegetales tanto en los espacios públicos como privados, lo que ofrece al visitante un aspecto florido y acogedor.

Plaza del olmo o de la fuente[editar]

Enfrente del consultorio médico hay una calle que sube hacia la Plaza del olmo (así llamada por el árbol que la presidía antiguamente) o de la fuente. Dicha calle pasa por debajo del antiguo ayuntamiento, que hoy alberga a la farmacia del valle. Es conveniente observar el empedrado de la plaza, cuyas formas geométricas son explicadas en un cartel informativo. Destaca una casa con dos solanas que conserva una antigua fragua que se puede visitar y que todavía está en buen uso. Enfrente hay una casa con un moderno escudo de Valdeosera.

Fuente del pueblo[editar]

Este elemento arquitectónico, más práctico que ornamental, data del año 1804 y es de estilo neoclásico. Está construida en piedra de sillería y fue donada por Diego de Ágreda, hijo de San Román que emigró a México y, junto con su hermano Simón, hizo fortuna dedicándose al comercio. Durante la Guerra de la independencia, Diego apoyó al bando patriota en su lucha contra Francia armando un barco de guerra. Por tal motivo, las Cortes de Cádiz le concedieron el título de conde de Casa de Ágreda. En reconocimiento a su ilustre hijo y benefactor, el pueblo dio su nombre a la calle que discurre por encima de la fuente.

Iglesia de la Asunción[editar]

Iglesia de la Asunción

El edificio religioso más singular es la Iglesia parroquial de la Asunción. Es un templo de principios del siglo XVI construido en sillarejo y mampostería, con una sola nave y planta de cruz latina en estilo Reyes Católicos, cubierta con arcos apuntados y bóveda de nervios con terceletes.

El pórtico fue restaurado en 1995 y cuenta con un rosetón de mosaico que representa un crismón atravesado por una saeta y una palma, los símbolos de San Sebastián, el patrón del pueblo. La portada de entrada es la del anterior templo del siglo XIII, hecha con piedra toba formando arcos apuntados.

El retablo mayor es obra del escultor de Briones Juan José Ortega y data de 1740. Está hecho en nogal y fue dorado en 1792. En la calle central, el sagrario del siglo XVI se alza sobre las imágenes de los cuatro evangelistas. Por encima se sitúa una imagen sedente de la Virgen del Val del siglo XII, San Sebastián y la Asunción de la Virgen. En el lado derecho están representados San Antonio de Padua, Santa Teresa de Jesús y San Francisco de Paula. En la parte derecha figuran San Francisco Javier, Santa Bárbara y San Cristóbal. Dios Padre se sitúa sobre todo el conjunto, que semeja una bóveda celestial.

En el lado derecho del crucero hay un pequeño retablo con una imagen sedente de la Virgen del siglo XIV que procede del abandonado pueblo de Santa María de Cameros. Hay otro retablo con un gran crucifijo de mediados del XVII, articulado y que se saca en las procesiones de la Semana Santa. En el lado izquierdo hay un retablo pequeño con una imagen de San José del siglo XVII, y otro retablo más grande con una imagen de la Inmaculada de principios del XVII realizada al estilo de Gregorio Fernández.

Hacia la parte media del templo hay dos retablos traídos de la Iglesia de Velilla, hoy cerrada al culto. Cuentan con las imágenes de Santa Bárbara y de la Virgen del Rosario. El coro cuenta con una sillería de nogal elaborada a finales del siglo XVIII con relieves dedicados a símbolos marianos.

La pila bautismal es de estilo románico del siglo XIII y está situada en el hueco de las escaleras del coro. Tiene forma de copa y poca ornamentación. De ochenta centímetros de alto, consta de un pie cilíndrico y una taza semiesférica. Está adornada solo con una cruz latina en la parte de arriba de la copa y unas incisiones en zig zag en el borde de la misma. Parece ser obra tardía de un taller existente en el valle que ejecutaba piezas de estilo popular y sin influencias externas. Está bien conservada a excepción de la base.

Ermita de la Virgen del Carmen[editar]

Situada en la propia carretera, esta ermita fue construida en 1922 por Dª Francisca Bermejo en estilo neogótico bajo la advocación de la Virgen del Carmen. Fue restaurada no hace mucho.

Molino del Corregidor[editar]

Fuera del casco urbano, aproximadamente a un kilómetro carretera arriba, se encuentra el Molino del Corregidor. Se trata de un antiguo molino de agua cuyos orígenes se encuentran en la Edad Media. El edificio merece una visita en la que se pueden contemplar las instalaciones. Además, sus ocupantes organizan actividades culturales y deportivas, como interesantes excursiones en bicicleta por el valle. Dispone de casas rurales y un dormitorio colectivo muy útil para que las organizaciones de tiempo libre instalen campamentos.

Archivo del Solar de Valdeosera[editar]

En la antigua casa de los maestros está ubicado el archivo del Solar de Valdeosera. Además de documentación, cuenta con una pila bautismal románica procedente de la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción, situada en la hoy despoblada aldea de Valdeosera. De cincuenta centímetros de alto, consta de pie cilíndrico corto y taza semiesférica. Tiene una decoración única en el románico riojano: ocho escudos sencillos no vinculados a linaje alguno, ocho cruces patadas, un caballo enjaezado y una esvástica. Es más primitiva que la de la iglesia de San Román, pero original en cuanto a su decoración. Está bien conservada.

Alojamiento y comida[editar]

El restaurante ofrece un buen menú a un precio muy razonable. La casa rural Monte Real se puede alquilar entera o por habitaciones.

Hay varios lugares en San Román donde se puede pernoctar. Dentro del casco urbano, junto a la misma carretera, se encuentra la casa rural Monte Real, con ocho habitaciones dobles, dos salones y cocina en un edificio de tres plantas. Se puede alquilar completa o por habitaciones. Además, los propietarios regentan también el restaurante adjunto, donde se puede degustar un buen menú con una excelente relación calidad-precio. Las judías pintas y las carrilleras son valores seguros.

Carretera arriba, como a unos setecientos metros del pueblo en dirección a Laguna de Cameros, se encuentra el antiguo Molino del corregidor. Además de su interés arquitectónico, incluye también tres casas de piedra que incluyen una habitación doble y baño cada una. Una de ellas dispone de una acogedora chimenea. El molino dispone también de un dormitorio para grupos completos con veintidós plazas en literas, muy apropiado para que los grupos de tiempo libre organicen colonias o campamentos en vacaciones de verano, navidad o semana santa. Dispone de baños adaptados para discapacitados. Además, cuenta con una extensa zona ajardinada de dos mil metros cuadrados que incluye cama elástica y algunos otros juegos para niños. La empresa organiza excursiones en bicicleta, cursos y otras actividades recreativas y educativas.

Los menos exigentes con las comodidades disponen de una buena alternativa en la parte alta del pueblo. Junto a la escuela y el Ayuntamiento, se encuentra el albergue de etapa La vida es sueño. Dispone de un dormitorio común con ocho plazas. La misma empresa que lo regenta dispone una casa en el pueblo de Vadillos, a unos seis kilómetros de San Román, y de unas instalaciones junto al molino en las que se ofrecen desde excelentes conciertos hasta interesantes cursos de cocina.

Por último, en la vecina aldea de Velilla, a un kilómetro cruzando el río Leza, se encuentra el complejo Casas de Velilla que cuenta con varios edificios acondicionados como casas rurales o apartamentos. La tranquilidad del pequeño pueblo es su mayor encanto.

Cabe reseñar también el Centro Social del pueblo, el bar y lugar de reunión habitual de los vecinos, pero también acogedor para los forasteros. Situado junto a la carretera, frente al frontón, permite tomar un refrigerio.

El albergue ofrece un acogedor cobijo a los excursionistas en invierno y en verano

Por último, si preferimos asar personalmente nuestras propias chuletas o embutidos, podemos ir al cercano pueblo de Jalón de Cameros, situado a menos de cuatro kilómetros río arriba. Su ayuntamiento ofrece a los visitantes el «Asador del Gordo», una magnífica instalación abierta al público, cubierta y cerrada por tres lados en la que turistas y lugareños pueden asar su propia comida durante todo el año.

Cultura y ocio[editar]

El principal motor cultural del pueblo es la Asociación de Amigos de San Román, que cuenta con más socios que habitantes tiene el municipio. No obstante, también hay iniciativas privadas que proporcionan cierto dinamismo a la vida rural.

Día de la moraga[editar]

El tercer fin de semana de febrero, la Asociación celebra el día de la moraga, expresión regional que designa a la tradicional matanza del cerdo. Se trata de un acto que intenta mantener el recuerdo de esta actividad tan arraigada en los pueblos. Se sacrifica un cochino al modo tradicional, si bien con la novedad de que se seda al animal para evitarle sufrimientos innecesarios. Como era tradicional, lo primero es desangrar al marrano y recoger su sangre para elaborar morcillas. Las patas y orejas se cortan para ser adobadas y servir de acompañamiento en futuros guisos. A continuación se procede al socarrado del cuerpo y el raspado de la piel. El gorrino es colgado y abierto en canal, preparándolo para su posterior despiece, que tendrá lugar al día siguiente.

Durante el proceso se sirve a los asistentes unas pastas regadas con un porrón de moscatel. La fiesta termina con la degustación de unas sabrosas migas en el Centro Social, a la que están invitados todos los asistentes. Adicionalmente, tiene lugar una comida de hermandad con asistencia limitada para conmemorar el evento. En ella se consumen diversos derivados del cerdo.

Lugar en el que La vida es sueño organiza los conciertos, cursos y talleres

Al día siguiente se procede al acto público de descuartizamiento y se realiza una demostración de elaboración de chorizos. Finalmente se toma un aperitivo tradicional a un coste módico para los no socios.

Conciertos[editar]

No todas las actividades culturales de San Román están arraigadas en el pasado. La vida es sueño no solo gestiona el albergue, sino que también lleva a cabo otras iniciativas, tales como prácticos talleres de cocina. Pero su actividad más llamativa son los conciertos musicales que organiza periódicamente en sus instalaciones situadas junto al Molino del Corregidor. Allí suben artistas de diversos estilos que atraen a gran cantidad de público de dentro y fuera del valle. Es el caso de Marcela Ferrari y sus tangos o Palito y su peculiar humor musical.

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