-2.533333-43.116667Mapa de Lençóis Maranhenses

Lençóis Maranhenses

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La verdadera perla de Brasil son esas hileras infinitas de dunas de arena separadas por lagunas de agua de lluvia tropical, cerca de São Luís, en el Parque Nacional de Lençóis-Marahenses ("paño" en portugués). El Parque Nacional de Lençóis-Maranhenses es una joya. Tanto más rara, cuanto que es casi desconocida.

Sí, sin correr el riesgo de equivocarse, el lugar debe clasificarse entre los 10 primeros lugares que deben descubrirse en Sudamérica, en el mismo grado que las Cataratas de Iguazú, el Salar de Uyuni y Sur Lipez en Bolivia, el Parque Torres del Paine en la Patagonia, el Perito Moreno argentino o el Machu Picchu peruano. Lençóis es un desierto de cerca de 100 km de longitud y 50 km de ancho, al borde del Atlántico, y rodeado de bosque tropical. Visto desde el cielo, el espectáculo es de una rara belleza: el contorno de las dunas es dibujado por enormes piscinas de agua límpida. Verdes y azules. Las lluvias tropicales caen aquí y allí, y quedan aprisionadas en medio de estas dunas. Es magnífico, y único. Visto por el excursionista, la emoción es de una rara intensidad. ¡Piense! Cruzar un desierto de arena, similar al Sahara, y bañándose al mismo tiempo en increíbles piscinas naturales, ¡y en el Brasil! Los ríos vecinos Parnaíba y Preguiças abundan en sedimentos arrancados a las tierras áridas del Sertão. Van a verter sus aguas en el Océano Atlántico antes de ser conducidos por corrientes marítimas hacia la costa del Maranhão donde finalmente van a depositarse. El Viento, incesante, terminará el trabajo, tallando las dunas que a veces tienen una altura de 50 metros. El toque final de esta obra maestra de la naturaleza, el agua dulce, es aportada por el Cielo.

Con su superficie de 15.5000 hectáreas, Lençóis-Marahenses no puede sin embargo pretender llamarse estrictamente un desierto: La cantidad de lluvia es de 1.750 mm. al año, llueve 300 veces más que en el Sahara, creando así un paisaje surrealista: un océano de arena entrecortado por un oasis verde (Baixa Grande) y cientos de lagunas cristalinas en las que abundan pequeños crustáceos. ¡Un desierto?!